Protección Civil

Por: Edgardo Maya con la colaboración de Gerardo López

El Día Meteorológico Mundial, que se celebró la semana pasada, dio pie a una necesaria discusión global: ¿hasta qué punto somos responsables de las transformaciones del planeta? El reciente tsunami en Japón o el ciclón en Australia nos dan algunas pistas. (Comunicado de prensa)

Con motivo del Día Meteorológico Mundial, que se celebra el 23 de marzo, la Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo impulsor del acontecimiento, propuso discutir a nivel internacional la relación del clima con la vida humana, partiendo del lema "El clima y tú".

Por otro lado, sin ser alarmistas, al parecer el patrón tectónico del planeta (tenga o no que ver con la acción humana) apunta hacia una región particular para ser sede del próximo gran terremoto: la costa oeste de Estados Unidos, en particular California, y la costa del Pacífico en México. Ver articulo Aquí

Los más recientes desastres que han ocurrido en otros países, nos ponen a pensar en si estamos preparados para una eventual contingencia en Guerrero Negro.

Los fenómenos naturales (como el viento o las olas) se convierten en desastre natural cuando superan un límite de normalidad, medido generalmente a través de un parámetro (escala de Richter para movimientos sísmicos, escala Saphir-Simpson para huracanes, etc.)

Los efectos negativos de un desastre natural pueden amplificarse debido a una mala planificación de los asentamientos humanos y falta de medidas de seguridad, planes de emergencia y sistemas de alerta temprana, entre otros; por lo que a veces la frontera entre los desastres naturales y los desastres provocados por el hombre se torna un poco difusa.

En nuestra región hace unos meses fue presentado el documento “Protocolo de atención a contingencias ambientales”, en el cual se detallan los planes de contingencia preparados por los organismos oficiales y voluntarios para actuar en caso de amenazas ambientales (incluidas las de influencia humana) en la laguna Ojo de Liebre. Ver aquí

¿Y para el poblado de Guerrero Negro, quien es la encargada de dar auxilio a cualquier situación de emergencias, ya sea incendios, huracanes, terremotos y demás?

Pues esto les corresponde al H. Cuerpo de Bomberos y Protección Civil de Guerrero Negro, quienes desarrollan planes de contingencia cuya finalidad es dar respuesta oportuna, adecuada y coordinada a una situación de amenaza causada por fenómenos de origen natural o humano que generen un daño potencial sobre la comunidad de Guerrero Negro.

 

Los Planes de Protección civil, los protocolos de atención a contingencias, los mapas de riesgo y los albergues para Guerrero Negro, así como los sitios de pronósticos del tiempo los puedes consultar en el sitio de los Bomberos. Aquí.

Todo este trabajo lo hace con ayuda de la compañía Exportadora de Sal, apoyados por Cruz Roja, el Seguro Social e ISSSTE, además de voluntarios.

Pero todos podemos ayudar siendo conscientes de las situaciones de emergencia, respetando los señalamientos de las autoridades y teniendo información sobre cómo actuar en una emergencia y los teléfonos de las instituciones que nos pueden apoyar en estas situaciones.

Existen varias instituciones encargadas de la prevención de desastres a nivel nacional, como el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) perteneciente a la Secretaría de Gobernación, cuya responsabilidad principal consiste en apoyar al Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) en los requerimientos técnicos que su operación demanda, el SINAPROC a su vez elabora boletines preventivos que envía a las direcciones de los estados, en el caso de Baja California Sur el Consejo Estatal de Protección Civil puede decretar alertas preventivas que envían a Protección Civil en Guerrero Negro.

Todo esto se puso en funcionamiento el pasado 11 de marzo, desde muy temprano el Sistema Estatal de Protección Civil ordenó la cancelación de salidas del mar para embarcaciones menores y se tomaron medidas preventivas en los puertos de El Chaparrito e isla de Cedros.  ESSA movilizo maquinaria pesada y personal para reforzar los diques de los vasos de salmueras previendo una eventualidad de derrame de salmueras hacia la laguna Ojo de Liebre.

 

 

Resumen enviado por el Sr. Gerardo López encargado de Protección Civil en Guerrero Negro en relación a la alerta del tsunami.

Don Gerardo nos informó que: la alerta fue emitida por la Coordinadora Nacional de Protección Civil Lic. Laura Gurza Jaidar de la Secretaría de Gobernación.

A raíz de esta alerta, se estableció en oficinas de Exportadora de Sal el Comando de Incidencias, el cual se mantuvo una estrecha colaboración y comunicación con las localidades de la costa como Bahía Tortugas, Asunción, La Bocana e Isla de Cedros para monitorear los cambio de marea.

Así mismo se mantuvo comunicación con las Autoridades del CENAPRED en la Ciudad de México y muy acertadamente con autoridades del CICESE  de la Cd. de Ensenada que es la dependencia que tiene más análisis para este caso,  esta recomendación la realizó el CENAPRED.

Dentro de la población de Guerrero Negro  emitimos la alerta amarilla que corresponde a la observación y seguimiento  únicamente, se realizó en acuartelamiento de todos los integrantes de Protección Civil, Cruz Roja y la Brigada Interna de Protección civil de la Empresa Exportadora de Sal, así como  la brigada interna de protección civil de la Escuela Cet Mar así como la del IMSS.

 Se mantuvo una gran colaboración con las dependencias locales Policía Municipal y Policía Federal en coordinación con la Dirección Municipal de Protección Civil y la Delegación de Gobierno.

Se monitorearon los cambio de marea en el Puerto Chaparrito, la Laguna Guerrero Negro y la entrada al canal de navegación de Exportadora de Sal, observándose un cambio drástico de marea en la dársena del Chaparrito de 12 ± 2 pulgadas, en Isla de Cedros se manifestó una retirada del mar de ± 50 m, mientras que en Punta Eugenia se manifestó una retirada de mar de ± 30 m en periodos de una hora aproximadamente.

De acuerdo al pronóstico y proyecciones recibidas y tomando en cuenta que para la hora que impactarían estábamos en mareas negativas no se elevó la alerta y no se suspendieron las actividades económicas, laborales o estudiantiles; únicamente se suspendió toda actividad en el mar por todo el día.

Consideramos que para poder atender estos eventos, es necesario realizar un levantamiento topográfico y realizar proyecciones de inundación en la comunidad con escenarios más drásticos,  a fin de conocer como nos  impactaría un tsunami causado por un terremoto en la Falla de Cascadia para el cual me reservo la posible afectación.

En cuanto a los planes de huracanes, el día 15 de mayo se dará a conocer el programa de atención, esperando ya tener contemplada la nueva estructura municipal  y local en los niveles de gobierno para lo cual se contempla un gran cambio ya que se tendrán responsabilidades  por área administrativa para la comunidad.

Finalmente, quiero mencionar que se implementará el operativo Semana Santa Blanca 2011 en el periodo de vacaciones Semana Santa y Pascua.

 

Documento: Protocolo de atención a contingencias ambientales

 

Nosotros y el tsunami

Rebeca Kobel


No me puedo resistir… traté pero no lo logré.. tengo que citar a Elizabeth Vargas en su columna Los Pelos de la Mula en (en ensenada.net) que dice que “Desde el Distrito Federal nos veían ya dentro de una pecera con un buzo dejado por una ola gigante en el asta bandera de la ventana al mar y calamares pegados en las ventanas del Villamarina”.  En su artículo se lamenta de que las autoridades de protección civil de Ensenada no alertaron eficientemente a la población, aquí; por el contrario, tenemos que estar muy orgullosos de nuestra brigada de protección civil, nuestros honorabilísimos bomberos y del personal de la Exportadora de Sal que desde las 4:00 am estuvieron movilizados para informarse (y luego informarnos) de una posible eventualidad.

Llamaron al CENAPRED en México, quienes se declararon incompetentes, llamaron al CICESE a Guadalajara y por fin consiguieron una estimación del efecto del Tsunami en Baja California Sur. Mientras, buscaron al Capitán de Puerto, visitaron los campos pesqueros en las dos lagunas y tuvieron todo el equipo a tiempo ¡Felicidades! Y qué bueno que no hubo pulpos pegados en las ventanas de la Delegación.

Pero aquí una reflexión, ¿qué hubiera pasado si el terremoto no hubiera estado tan lejano? ¿qué hubiera pasado si la marea hubiera estado alta? ¿qué hubiera pasado si hubieran sido las mareas vivas?  Con mi amigo José (El Hueso, lanchero de Mario´s Tours) estuvimos pensando qué hubiera pasado y él me dijo que el agua hubiera llegado sólo al salitral adelante del aeropuerto, porque la Laguna que hubiera tenido mayor efecto en nosotros hubiera sido la Laguna Guerrero Negro.


¿Y por qué sólo hasta el salitral? ¡Si todo eso está plano! Pues por que gracias a Dios, ¡tenemos las dunas! En estudios arqueológicos se ha encontrado que donde se ha depositado la mayor material arrastrado por los tsunamis a lo largo del tiempo es atrás de las dunas. ¿Qué quiere decir esto? Que es atrás de las dunas donde se detienen los tsunamis.  Las dunas, por ser tan porosas absorben gran cantidad del agua que trae el tsunami, asimismo, por representar una barrera física de mayor altura que el nivel del suelo, disminuyen la energía que trae la ola, con lo que su alcance es menor. 

Nuestras dunas son altas, son porosas (afortunadamente) y son amplias, así que nuestras dunas nos hubieran protegido.  Por eso hay que proteger nosotros a nuestras dunas, no las compactemos utilizando vehículos en ellas, no las destruyamos con nuestras cuatrimotos y carros, no las alteremos con nuestra basura.  Respetémoslas y cuidémoslas, que ellas nos cuidan a nosotros.

 

 

Fotos: NASA, GNV, George Steinmetz

 

Documento: Protocolo de atención a contingencias ambientales

 

 

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Crónicas de Sal y Arena