Viaje de jóvenes con Ecology Proyect International
La importancia de la educación ambiental
Redacción GNV

Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo. - (Benjamin Franklin)

Entender la importancia de la preparación y el constante aprendizaje no es fácil, mantener el enfoque en la adquisición de conocimiento nos proveerá de herramientas  para encontrar nuestra vocación y desenvolvernos efectivamente en un mundo cambiante y difícil.

¿Cómo mantenernos enfocados cuando somos jóvenes entonces? La educación ambiental es una oportunidad.

Las experiencias nos marcan ¿Por qué, entonces, no ofrecer experiencias enriquecedoras a nuestros jóvenes? Las grandes ciudades ofrecen una gran variedad de opciones de educación complementaria  a la educación formal de las escuelas, algo difícil de encontrar en las pequeñas comunidades; las opciones no son muchas, pero las que existen son bien importantes.

Una de estas opciones es de la que queremos hablar en esta ocasión, la ofrece Ecology Proyect International (EPI), una asociación internacional que tiene su sede en MissoulaMontana, Estados Unidos y una oficina de sus programas en La Paz, Baja California Sur.  El objetivo de EPI es trabajar para inspirar la educación en las áreas de las ciencias naturales y apoyar la conservación al asociar jóvenes estudiantes con investigadores en trabajo de campo a través de becas de estudio para participar en sus programas. Esta es la experiencia de una vida.

EPI le dio hace unas semanas una oportunidad a un grupo de jóvenes de Guerrero Negro.

Los proyectos de aprendizaje de Ecology Proyect International incluyen tres temas básicos: ciencia, conservación y conciencia cultural, los cuales se llevan a cabo con estudiantes de bachillerato en diferentes destinos de la Península; en estos cursos (enfocados en un aprendizaje experimental) aprenden sobre técnicas de liderazgo y técnicas de campismo basados en el concepto de “No deje rastro”, así como biología, ecología de ecosistemas (costeros y  terrestre) y conservación, a través actividades de investigación, juegos y dinámicas, todas dirigidas por instructores de EPI y científicos.  

La experiencia que ofrece EPI es única, los estudiantes experimentan la emoción de un viaje de conocimiento y diversión, además de que apoyan proyectos científicos durante una semana, que es lo que duran las actividades.

EPI ofreció en esta ocasión un viaje para jóvenes de Guerrero Negro que participaron en el Programa de Ecología de Ballenas el cual se lleva a cabo navegando a lo largo del Golfo de California, en donde los estudiantes participaron activamente con los investigadores recabando información, a través de guardias y análisis de datos que serán utilizados en un proyecto de conservación del Programa de Investigación de Mamíferos Marinos de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (PRIMA-UABCS); información que les da herramientas a los tomadores de decisión con el objetivo de proteger a las ballenas y delfines del Golfo de California.

Entonces ¿cómo encontrar los mecanismos para buscar a los jóvenes que podrían aprovechar mejor esta oportunidad? ¿Los más aplicados? o ¿los que requieren reformarse? En realidad cualquiera podría tener la misma oportunidad, no podemos ser elitistas en la educación, todos deben tener el mismo chance.

Aun así, no es fácil; la vinculación con CET MAR en este caso fue muy importante, había pocos lugares. Algunos estudiantes no estaban relacionados con las ciencias o el mar (la mayoría ni siquiera sabía nadar), sin embargo ésto no es un impedimento ya que las herramientas formativas se aplican para todos los ámbitos profesionales (liderazgo, trabajo de grupo, hábitos de  investigación y lectura). Se seleccionaron alumnos de diferentes grados, diferentes gustos y características (ésto era importante para que aprendieran a socializar entre personas diferentes entre sí) y trabajamos analizando el perfil de los jóvenes para encontrar un grupo diverso pero comprometido.

Sólo había un requisito: el compromiso de hacer servicio social en su comunidad,  bajo la premisa de que “a quien no le cuesta no lo valora”, y con la creencia de que el compromiso les durará toda la vida, ya que Guerrero Negro necesita gente propositiva y menos apática; ese el verdadero cambio que esperan la comunidades.

El viaje comenzó en la madrugada para partir hacia Loreto, a donde llegaron a medio día listos para abordar el barco “El Pez Sapo”, algo chistoso el nombre, después aprendieron que pez sapo es lo mismo que un tiburón ballena, aunque no deja de parecer chistoso, ¿no podría llamarse “Rhincodon typus ”? Un nombre más acorde con el objetivo científico¿no?

Los muchachos, al principio temerosos de una nueva experiencia, no sabían qué esperar, y algo arrepentidos después de la primera hora de navegar por aguas difíciles, fueron cambiando el semblante (y algunos, el color); conforme pasó el tiempo, participaron en las actividades, interactuando entre ellos, con la tripulación y los instructores, viendo y oyendo cosas que nunca habían visto. El primer campamento llegó en la noche (para algunos era la primera vez que acamparían) lo que les produjo una emoción extraña, su percepción cambió. Definitivamente EPI ofrece experiencias que marcan.

En los 5 días que duró el viaje saliendo desde Loreto hasta el Puerto de La Paz, los muchachos participaron activamente en el levantamiento de datos ¡ballena a las 12 en punto! ¡salto a las 3! ¡ rorcuales saltando! ¿y las orcas?.

Les aseguramos que ver pasar una ballena azul del tamaño de un trasatlántico frente a ti es algo impactante, o compartir la hora de la comida con tus compañeros mientras cientos de delfines te acompañan rodeando el barco, es algo impresionante. Aprendieron sobre ballenas azules, yubartas, cachalotes, calderones, mantarrayas, delfines, lobos marinos, aves... y babisuris.  

Dividían su tiempo entre el puesto de observación en lo alto del barco y la persecución en lancha, por turnos, de las diferentes especies que se avistaban para lograr tomar muestras físicas de los especímenes y foto identificación. Además de tomas de temperatura y geoposición satelital. Se logró con éxito tomar varias muestras de varias especies, además de avistar muchas más, ¿quien dijo que los negroguerrerenses estaban salados?, eso es sólo una afirmación física. Tuvieron mucha suerte, pero ¿y las orcas?.

Las competencias, en las tardes, de levantamiento de campamento entre los grupos fue también muy productivo, después del segundo día, nadie quería dormirse, la adrenalina al parecer funciona mejor que el café, ¿nos podemos echar al agua? ¿podemos subir esa montaña? ¡Otro juego por favor!

La convivencia es importante y el trabajo de los instructores facilita ésto, y esa imagen de los científicos que nos imaginamos antisociales y poco amistosos quedó en el pasado, los investigadores fueron muy accesibles como si fueran parte de la misma familia en el barco, porque así se siente, cual canción norteña: …”se ven como hermanos allá en altamar”…

El viaje continuó y las actividades se desarrollaron de acuerdo con las instrucciones del capitán, quien decidía si se podía navegar o se necesitaba anclar en alguna playa para guarecerse del viento, la prioridad es la seguridad de todos.

Los instructores están preparados para cualquier contingencia y hacen muy llevadero el transcurso de los días al aplicar actividades que les ayudan a los jóvenes a estar siempre ocupados ¿ya tomaron suficiente agua?; basados en una guía impresa (muy bien documentada) al final del curso tendrían que presentar un trabajo que requería preparación durante el transcurso del viaje, todas las herramientas iban a bordo.

Por supuesto, los chistes y juegos no faltaron, la gente es muy divertida cuando se relaja ¿verdad? Quiero mencionar que este grupo pudo armar al mismo tiempo 3 rompecabezas  complejos que ningún grupo anterior pudo armar, trabajo en equipo. Por la tarde presentaron su investigación en una presentación especial.

Como si no hubiera sido suficiente esa ballena azul que posó varias veces mostrando la aleta caudal como para darles la oportunidad de capturar la mejor fotografía, la despedida se las dio una ballena jorobada que saltó frente al barco, casi llegando a La Paz, como diciendo adiós y gracias por participar.

El final del viaje fue difícil y triste para el grupo, ¡vuelta al barco por dónde venimos! Nadie quería regresar a su casa.

Pero ya estando en La Paz, otras organizaciones les abrieron sus puertas para ofrecerles más cultura ambiental: el Serpentario de la Paz, en donde adoptaron un animalito (un camaleón) como mascota para su grupo de servicio social en Guerrero Negro (en ciernes), el Museo Comunitario de la Ballena (en donde ya eran expertos como para platicarle a la guía sobre ballenas y delfines) y el grupo ConCiencia México quien les dio una ingeniosa plática sobre limpieza de playas y los invitó a participar con ellos.

Museo Comunitario de la Ballena (aquí si había orcas)

Era momento de regresar a Guerrero Negro, no sin antes dejar una emotiva carta para EPI y los instructores. Solo se trajeron el recuerdo, por que aprendieron a que no debían traerse nada más, ni una concha… aunque  al que sí querían traerse a Guerrero Negro era al cocinero “Tito” quién estaba dispuesto a meterse a una caja de huevos, con todo y sus ollas, directo y sin escalas junto con los jóvenes salineros ya que quedaron encantados con su comida. Bueno, en realidad también trajeron unas cuantas cientos de fotos del viaje y de cada esquina de La Paz.

El compromiso de los muchachos está en pie, ser los agentes de cambio, algunos ya se están yendo a la universidad para prepararse profesionalmente y regresar para hacer la diferencia en su comunidad, eso está claro. Los muchachos y el viaje superaron todas las expectativas, en esta primera oportunidad que le dio EPI a una comunidad como Guerrero Negro con carencias de opciones culturales, problemas sociales latentes e insuficientes actividades educativas extracurriculares.

Esta experiencia es un gran incentivo para continuar con el trabajo de atraer y gestionar estas opciones por parte de las asociaciones civiles, oportunidades para más jóvenes. Una limitante que se consideraba era el recurso que se requiere para que se puedan realizar estas actividades para una comunidad tan lejana de La Paz, (traer un grupo de más lejos implica más gastos y gestiones), sin embargo,  EPI es una organización altruista, seria y preparada que ofrece becas para los jóvenes de cualquier región sin dejar fuera a nadie porque entiende su labor de educar, además hay la suficiente disposición para apoyar de parte de mucha gente y grupos en Guerrero Negro para lo que falte: ESSA, Valle de los Cirios, REBIVI, Meyibó, etc.

Por otro lado, es importante destacar que las pequeñas comunidades  como Guerrero Negro tienen potencial en cuanto a oportunidades de educación ambiental por los múltiples ecosistemas  que están alrededor de ellas y que ofrecen  experiencias únicas para interactuar con ellos. Es irónico, entonces, que la propia gente de la región no conozca sus bondades naturales y sus alrededores. En Guerrero Negro, la mayor parte de la gente, no conoce una ballena, debemos cambiar eso.

Ojalá podamos desarrollar estos programas aquí y que la mayoría de los estudiantes tenga la misma oportunidad, es un plan a corto y mediano plazo.

Una gran felicitación al trabajo que realiza EPI y esperemos seguir trabajando juntos para ofrecer más experiencias enriquecedoras a nuestros jóvenes.  Hacer algo que dure no es fácil, pero vale la pena ofrecer educación y oportunidades.

Brant y Sylviane, gerente y coordinadora de los programas de EPI México

Ecology Proyect International entre otras cosas  realiza Talleres de Líderes Jóvenes en la Educación Ambiental, un importante taller que fortalece a los participantes con el conocimiento de los instrumentos necesarios para informar y generar interés en otros jóvenes a través de lecciones para estudiantes de secundaria sobre la importancia de la educación ambiental como una herramienta de transformación social, aprovechemos estas opciones ¿quién se apunta?

http://epimexico.blogspot.mx/

 

Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo. - (Benjamin Franklin)

 
Todas las fotos del artículo son de los jóvenes del grupo

 

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